APEX RACEWIRE Redacción
La Federación Ucraniana de Automovilismo recurre la decisión de la FIA sobre la prohibición a Rusia
La Federación Ucraniana de Automovilismo recurrirá ante el Tribunal de Apelación de la FIA por el reciente levantamiento de las prohibiciones de competir a participantes rusos y bielorrusos.
Por Sanne Vermeer - 2026-09-01T09:56:45.000Z - 3 min de lectura

La Federación Ucraniana de Automovilismo ha interpuesto presuntamente un recurso oficial ante el Tribunal de Apelación de la FIA tras la decisión del organismo rector de revocar las restricciones impuestas a los competidores de automovilismo rusos y bielorrusos. El controvertido cambio de política, que también permite volver a mostrar símbolos y banderas nacionales, entró en vigor el pasado 3 de agosto. Sin embargo, el organismo rector internacional no comunicó públicamente la modificación hasta diez días después, lo que desencadenó el rechazo inmediato de los funcionarios en Kyiv.
Las prohibiciones originales se promulgaron en respuesta a la invasión a gran escala de Ucrania iniciada en 2022. Aunque la FIA ha mantenido su prohibición paralela de albergar eventos oficiales dentro de Rusia y Bielorrusia, el último cambio normativo ha eliminado el bloqueo competitivo para los individuos de ambas naciones. Según informaciones de la BBC, la propuesta de flexibilizar las reglas provino del presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, y siguió a un anuncio comparable realizado por el Comité Olímpico Internacional en julio.
La Federación Ucraniana de Automovilismo presentó formalmente su objeción tres días después de que la política se hiciera pública y solicitó posteriormente la intervención del comité de ética de la FIA. Los informes señalan que los cambios estructurales implementados durante el último año han dejado al comité de ética bajo el control del presidente de la FIA y del presidente del senado, Carmelo Sanz de Barros. El anuncio inicial del organismo rector sobre el cambio de política no ofreció razones específicas para la repentina alteración de postura.
El recurso legal presentado ante el Tribunal de Apelación se centra en gran medida en las alegaciones relativas a la Federación Rusa de Automovilismo. El organismo ucraniano afirma que la organización rusa ha establecido y opera oficinas administrativas dentro de territorio soberano ucraniano reconocido internacionalmente, señalando específicamente a regiones de Crimea, la ciudad de Sebastopol y los óblast de Donetsk y Zaporiyia. Oleksandr Feldman, presidente de la Federación Ucraniana de Automovilismo, argumentó que estas acciones representan una violación directa de los estatutos de la FIA y del código deportivo internacional.
Feldman criticó además el cambio normativo al señalar que la Federación Rusa de Automovilismo está obligada por las normas asociativas a respetar la integridad territorial. Afirmó que una autoridad deportiva nacional no puede establecerse mediante la fuerza militar y confirmó que la federación agotará todas las vías legales disponibles. Además, el organismo ucraniano destacó que Boris Rotenberg, jefe de la Federación Rusa de Automovilismo, sigue sujeto directamente a las sanciones internacionales impuestas por Estados Unidos, el Reino Unido, la Unión Europea y otras jurisdicciones aliadas.
Más allá de la disputa de gobernanza inmediata, la federación ucraniana subrayó el grave costo humano soportado por su comunidad nacional de automovilismo desde el estallido de la guerra. Según las declaraciones públicas de la organización, veintitrés competidores y oficiales de automovilismo ucranianos han muerto durante el conflicto. El sitio web de la federación muestra de forma destacada los nombres de estos miembros caídos junto con su campaña en curso contra las permitidas readmisiones de la FIA para los competidores de las naciones agresoras.
En defensa de las directrices actualizadas, una declaración oficial de la FIA emitida antes de la protesta formal explicó que los requisitos se ajustaron tras una votación del Consejo Mundial del Motor. El organismo rector reiteró que sigue de cerca la evolución de la situación en Ucrania, reservándose el derecho a modificar aún más su postura. Mientras tanto, la batalla legal que se desarrolla ante el Tribunal de Apelación de la FIA representa una escalada significativa en las tensiones entre las autoridades deportivas ucranianas y la cúpula internacional.