APEX RACEWIRE Redacción
El viernes de Sepang deja a la parrilla de F1 ante un fin de semana imprevisible
La fuerte degradación de los neumáticos, un asfalto agresivo y la amenaza climática crearon una jornada de práctica profundamente confusa en Sepang.
Por Patrick Koster - 2026-10-02T14:29:39.000Z - 4 min de lectura

Los equipos de la Fórmula 1 se enfrentaron a un desafío singularmente complejo durante las prácticas del viernes en Sepang, ya que una combinación de calor extremo, grave degradación de los neumáticos y un asfalto envejecido tiró por la borda la preparación convencional. Pilotos e ingenieros pasaron las primeras sesiones desmarañando una red de datos contradictorios mientras intentaban dominar un circuito que no ha acogido un gran premio en casi una década. El consenso en el paddock apuntaba a un fin de semana definido por el compromiso, obligando a los equipos a sopesar las exigencias de una vuelta rápida de clasificación frente a las brutales realidades de las tandas largas de carrera.
Mercedes experimentó un inicio difícil mientras el equipo trabajaba para evaluar su primer paquete importante de mejoras desde mayo. Una mirada superficial a la tabla de tiempos situó a la escuadra por detrás de sus rivales habituales, aunque ni Kimi Antonelli ni George Russell lograron una vuelta limpia con neumáticos blandos durante la segunda sesión. Russell señaló que el equilibrio de manejo y los problemas con la temperatura de los neumáticos fueron las limitaciones principales en lugar de cualquier fallo fundamental en las piezas nuevas. El director de ingeniería de pista, Andrew Shovlin, confirmó que, si bien el ritmo a una vuelta se podía solucionar fácilmente, resolver un déficit inusual en tandas largas seguía siendo la mayor preocupación para el equipo.
Al frente de la parrilla, Max Verstappen marcó la pauta con el tiempo de vuelta individual más rápido del día durante la primera sesión para Red Bull. Los equipos rivales observaron que el paquete de Red Bull parecía inesperadamente competitivo en las curvas rápidas donde McLaren había mantenido previamente la ventaja. Mientras tanto, McLaren trabajó en su propio programa, recopilando con éxito datos valiosos sobre una configuración de alerón trasero de alta carga aerodinámica. Lando Norris y Oscar Piastri completaron tandas largas alentadoras que sugirieron que el equipo estará firmemente involucrado en la lucha de arriba una vez que la estrategia y la evolución de la pista se estabilicen.
El proveedor de neumáticos Pirelli destacó un dilema estratégico inusual respecto a la degradación y la selección de compuestos. La alta rugosidad de la superficie y los bajos niveles de agarre provocaron deslizamientos severos, llevando a la observación contraintuitiva de que los compuestos más blandos mostraban ocasionalmente características de degradación más estables que los neumáticos más duros. El representante de Pirelli, Simone Berra, explicó que los equipos podrían comprometer intencionalmente sus configuraciones de clasificación introduciendo subviraje para proteger los neumáticos traseros durante las tandas largas de carrera. Esta compensación táctica amenazó con alterar el orden de clasificación y crear cambios de rendimiento inesperados cuando se apagara el semáforo.
Para complicar el rompecabezas técnico, la rápida ruptura del asfalto de Sepang dejó a los coches aproximadamente cuatro segundos y medio más lentos de lo que predecían las simulaciones previas al fin de semana. Los pilotos informaron de una superficie de pista extremadamente agresiva que arrastraba continuamente piedras sueltas hacia la trazada cada vez que los monoplazas se abrían. La FIA intervino desplegando barredoras después de cada sesión para limpiar los restos, aunque la falta de depósito de goma y la rugosidad persistente de la superficie significaron que los niveles de agarre seguían siendo completamente impredecibles. Pirelli confirmó que no existían problemas estructurales de seguridad a pesar del visible deterioro del asfalto en todo el recinto.
Añadiendo una capa final de volatilidad al fin de semana, la amenaza persistente de lluvia tropical sobrevoló el paddock después de que las nubes de tormenta rozaran el circuito durante la sesión de la tarde del viernes. Las interrupciones meteorológicas durante la clasificación o el gran premio amenazaron con volver obsoleo el meticuloso trabajo de puesta a punto, obligando a los equipos a depender de una experiencia limitada en mojado. Con múltiples variables colisionando en un circuito desconocido, la parrilla se preparó para un fin de semana excepcionalmente volátil donde la adaptabilidad importaría más que las simulaciones previas.